El punto de partida
La familia propietaria buscaba transformar una vivienda de los años 90 en un hogar funcional y moderno sin perder el carácter familiar del espacio. Los 95m² repartidos en planta baja y primera estaban distribuidos de forma anticuada, con una cocina cerrada y baños que acusaban el paso del tiempo.
Nuestra propuesta
En Doria Sur planteamos una reforma integral en tres frentes: redistribución de la planta baja, renovación completa del baño principal y una intervención global de mejora energética.
Redistribución de la planta baja
- Apertura cocina-salón: Eliminación del tabique de carga mediante viga metálica, ganando 18m² de espacio diáfano.
- Cocina en L: Diseño con isla de trabajo, encimera de cuarzo compacto y frentes lacados en blanco mate.
- Zona de comedor integrada: Iluminación diferenciada con carril de focos orientables y colgante sobre la mesa.
Baño principal
- Formato de 160×80 cm con acabado efecto piedra natural.
- Ducha italiana con cristal fijo y suelo antideslizante.
- Doble lavabo empotrado con mueble de madera natural.
- Sistema de ventilación forzada con temporizador.
Mejora energética
- Sustitución de ventanas por carpintería de aluminio con doble acristalamiento y rotura de puente térmico.
- Instalación de caldera de condensación de alta eficiencia.
- Aislamiento térmico bajo el solado de la planta baja.
Resultado final
La vivienda pasó de una distribución fragmentada a un hogar luminoso y conectado. El plazo de ejecución fue de 9 semanas, dentro del calendario acordado, con el menor impacto posible en la rutina de la familia durante la obra.
“El equipo de Doria Sur nos guió en cada decisión. El resultado es exactamente lo que habíamos imaginado, incluso mejor.”